martes, 28 de octubre de 2008

El emprendimiento: o se gana o se pierde.

El tema del emprendimiento es hoy en día uno de los temas con mayor auge en los currículos académicos, sitios para charlar -virtuales o no-virtuales-, cafes, hogar, entre otros areópagos que permite nuestro entorno, que de manera paulatina va dibujando nuestro comportamiento para con nosotros mismos y para con los demás. Lo anterior se constata en el simple hecho de que una persona que no tiene esta actitud (emprendimiento) en su vida, se ve volcada de una manera bastante abrupta, cuando la adopta como comportamiento cotidiano, o viceversa, es decir, una persona que por diversas circunstancias no logra alcanzar los objetivos deseados, puede tomar un comportamiento algo esquivo, melancólico, pesimista, etc.

A la hora de emprender una idea, focalizar nuestros esfuerzos en el desarrollo de un proyecto, o gastar nuestra vida en lo que soñamos, surgen algunos interrogantes que son lo más naturales al ser humano, y que no dejan de ser causa de miedos y desiluciones. Dentro de éstos se encuentran en si podremos llegar a la meta deseada, si alcanzaremos lo proyectado, ¿no será que nos iremos al precipicio del fracaso y seremos el hazme reir de los demás?, entre otras. Lo cierto es que queramos o no, el emprendimiento es una cuestión de riesgos, lo que implica necesariamente el ganar o perder. No deseo expresar con lo anterior que la labor emprendedora sea una lotería o un juego al azar, dado que no comulgo para nada con la suerte, sino más bien una labor de mucha prudencia, de cierta perspicacia, de mucha pericia y sobre todo, de mucha concientización sobre la posibilidad de no lograr lo que desde un principio nos proponemos.
Muy común es observar en los medios de comunicación los logros y avances de muchos emprendedores, y si se nos invita a un foro de seguro no llevarán como invitado o ponente a alguién que no alcanzó los objetivos, sino todo lo contrario, en fín. Lo cierto es que los medios de comunicación social nos impulsan a contemplar cómo las personas van superando algunas dificultades de tipo competitivo, sobresaliendo en el no tan fácil campo de los negocios. Creo que es una lástima el que en nuestras escuelas no se nos eduque para el fracaso, dado que este se supone lo asimilaremos de maravillas; creo -como filósofo y pedagogo-, que no es una filosofía sana ni correcta, dado que las reacciones de las personas dejan claro que no estamos formados para el fracaso. Desde que adquirimos uso de razón se nos dice que tenemos que estudiar para ser, -como si no fuésemos antes de estudiar-, que no está mal, pero que en el fondo nos presenta una visión incompleta de lo que es la vida en realidad, sus riesgos, sus pros y sus contras, etc.
Al filósofo Sócrates le preguntaban ¿quién es el hombre rico?, y él respondía: el que sabe vivir con lo que tiene. Creo que el emprendimiento no es nada ajeno a esta máxima socrática, dado que al emprender tenemos que tener una certeza:o se gana o se pierde, claro está, en sentido material y lo más seguro es que anímico también. Emprender no es simple y llanamente alcanzar un objetivo en el marco laboral o empresarial, sino también aprender a superar los obstáculos, los fracasos, las caídas, dado que estas maduran nuestro próximo impulso hacia la superación. Leí en la revista Fox Time, que los sueños son caminos insospechados, pero al mismo tiempo necesarios de recorrer, lo que impica -dice el texto-, aprender a ganar o a perder.
Tomemos conciencia de esta necesidad y de seguro nuestra acción como emprendedores será fructífera desde cualquier resultado.
s.o.v.

domingo, 10 de agosto de 2008

Mi portafolio.

Portafolio
Luis Carlos Bermúdez

Título:
LLAMADOS A MEJORAR NUESTRA EDUCACIÓN…

· Actividad: Conducta de Entrada.

Progresos…

El hombre es un ser social por naturaleza, no ha sido creado para vivir en la soledad o el anonimato, sino más bien para la comunión, para la comunicación, para la donación a los demás entre otras muchas cosas. Realizar una presentación personal es precisamente dar certeza de esta realidad esencial del ser humano, dado que es abrirse –dentro de un marco de respeto, valoración y diálogo- a los demás. El participar en esta actividad me condujo a ampliar mis horizontes humanos y técnicos, dado que nunca había participado en un blog; ha sido una experiencia novedosa en muchos aspectos y desde luego me ha permitido socializar lo que soy, mis criterios, ideas, entre otras.

Dificultad…

Confieso que la palabra la había escuchado y tenía una idea de lo que era el blog, pero la verdad es que me costó algo de trabajo el crear el mío y poderlo enviar. Gracias a Dios y a algunos compañeros pude aprender.

Compromiso…

Espero poder seguir esta manera de socializar y así apropiármela más.

· Actividad: Chat sobre las temáticas del curso.

Progreso: Ninguno.

Dificultad: No pude participar del chat por cuestiones de tiempo, aún cuando se me dio una segunda oportunidad. Manifiesto mis excusas y espero en lo posible corregir lo ocurrido.

Compromiso: Participar de manera activa en los otros espacios de chat que se abran durante el cuso.

· Actividad: Foro el Tertuliadero.

Progresos: Desde que inicié esta modalidad de estudio me he sentido muy a gusto con las diversa herramientas que se ofrecen para interactuar; he de reconocer que la herramienta foro me parece única en cuanto espacio para dialogar, expresar sus propios pensamientos, entrar en clima de confianza, ejercitarse en los valores del respeto, la disciplina y la comprensión, saber que hay otras maneras de entenderlas cosas e interpretarlas y sobre todo aprender de los demás, dado que no es posible saberlo todo: “Sólo sé que nada sé, Sócrates”.

Este espacio es súper chévere, saber que puedes expresarte libremente, manifestar lo que te gusta, eso es único en su especie.

Dificultades: Por cuestiones de tiempo y algunas obligaciones no me fue posible leer las participaciones de los demás compañeros.

Compromisos: Dedicar más tiempo a las participaciones de mis compañeros, tratando de entablar algún diálogo particular con aquellos que forjen en mí alguna inquietud.

· Actividad-01: Elaborar la matriz de comparación y responder las preguntas.

Progresos: estudiar el material propuesto y algunos de consulta personal, me condujo a concluir y no olvidar la frase que dice: “lo que no se conoce no se ama”. Lo anterior lo refiero a la educación en el sentido amplio, dado que si no conozco mi quehacer como pedagogo, sus implicaciones, estructuras, motivaciones, falencias entre otros elementos, no me será posible amar mi espacio, pero especialmente mis alumnos, a quienes se me confía su formación y desarrollo.

Considero insustituible el conocer desde lo teórico hasta lo práctico, todas y cada una de las teorías del aprendizaje y los métodos educativos, dado que son la plataforma desde donde se desarrolla mi dialéctica como pedagogo. No tener claridad en lo manifestado anteriormente, sería como pescar una ballena con un simple anzuelo, cosa que es imposible; pues así será mi quehacer pedagógico sino comprendo desde lo teórico y lo práctico las teoría y métodos que a lo largo de la historia –dentro de un ir y venir-, se han formado para el mejoramiento de la calidad educativa.

Comprendo desde lo estudiado, que no hay teoría o método en educación “mejor o superior” que otro, dado que cada uno responde a condicionamientos y realidades espacio temporales distintas; lo anterior no expresa el que no puedan revisarse y mejorarse, sino más bien un reconocimiento al trabajo de sus creadores y una necesidad de comprender los alcances de los que hablo a profundidad. Cada categoría y método tiene su aplicación y no sólo una puede dar respuesta a las necesidades educacionales de nuestros niños y jóvenes; la integración de varias proporcionan elementos de carácter invaluable, que propender a una mejor formación, a una mejor enseñanza.

Sería pecado decir que lo antiguo está malo y por eso concluyo diciendo que la esencia de las cosas no radica en su exterior, sino en su interior; aplicado a las teorías del aprendizaje y a los métodos de la educación, creo que no se debe estigmatizar alguna(o) de ellas (os), sino más bien saber extraer su inmensa riqueza, riqueza que nos enriquecerá a todos, pero especialmente a aquellos que son protagonistas de la labor más grande, sino la más noble: la de educar.

Dificultades: Al comenzar el estudio de los materiales presentados no encontraba de manera clara las características de las teorías, y por lo tanto demoré más en la elaboración de la matriz.

Compromiso: Indagar en otros espacios sobre el tema estudiado.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Luis Carlos Bermudez Quintero

Me llamo Luis Carlos Bermúdez, soy Diácono de la Iglesia Católica y pertenezco a la diócesis de Valledupar, ciudad de la que soy oriundo; tengo 24 años y día a día doy gracias a Dios por tan grande llamado que me ha hecho, que no es otro que el de la santidad en el ministerio sacerdotal.